La Asociación para la Defensa de los Recursos Naturales de Cantabria (ARCA) denuncia la actuación irresponsable y carente de garantías ambientales de la Consejería de Desarrollo Rural del Gobierno de Cantabria en las obras ejecutadas a finales del pasado año en el entorno del Pozo Tremeo, en el municipio de Polanco, y dentro de un espacio protegido como Área Natural de Especial Interés (ANEI) por el Decreto 75/20161 e integrado en el Geoparque Costa Quebrada.
Según el análisis realizado por la asociación, las actuaciones (ejecutadas por la empresa pública TRAGSA) se llevaron a cabo mediante el uso de maquinaria pesada y con una tramitación basada en una simple declaración responsable ante la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, un procedimiento claramente insuficiente para intervenir en un ecosistema tan frágil. A ello se suma un hecho especialmente grave, las obras se ejecutaron de forma rápida, sin información pública, sin participación y sin las preceptivas consultas ambientales, lo que ha impedido a ARCA actuar a tiempo para evitar unos daños que hoy podrían ser irreparables.
ARCA denuncia además que la Consejería de Medio Ambiente no ha informado ni evaluado adecuadamente estas actuaciones, pese a tratarse de un espacio con un régimen específico de protección, lo que evidencia una preocupante falta de coordinación y control entre administraciones.
El informe elaborado por ARCA documenta alteraciones significativas del terreno, incluyendo modificaciones de los perfiles naturales mediante excavación, desbroces mecanizados intensivos y actuaciones directas sobre zonas de alto valor ecológico. Estas áreas constituyen hábitats clave para numerosas especies de peces, anfibios, aves y mamíferos, habiéndose constatado incluso la presencia de fauna como la marta, cuya zona de refugio se ha visto afectada por las obras.
El Pozo Tremeo es un sistema natural2 extremadamente delicado, cuyo valor reside en su equilibrio hidrológico y en la interacción entre agua, vegetación y fauna. Intervenciones de este tipo suponen una modificación del entorno natural, afectando tanto a la dinámica del agua como a la biodiversidad asociada, en clara contradicción con las normas de protección vigentes.
Para ARCA, resulta especialmente preocupante que estas actuaciones se presenten públicamente como medidas de “acondicionamiento” o “preservación”, cuando en la práctica responden a una lógica de obra pública convencional que modifica el entorno de un espacio que debería mantenerse en su estado natural.
La asociación considera responsables de esta situación no solo a la Consejería de Desarrollo Rural, sino también al Ayuntamiento de Polanco y a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, por permitir o no impedir unas actuaciones claramente inadecuadas, así como a la Consejería de Medio Ambiente por su falta de intervención.
Ante la gravedad de los hechos, ARCA exige la apertura inmediata de una investigación, la evaluación independiente de los daños causados y la depuración de responsabilidades. Asimismo, reclama la adopción urgente de medidas de restauración ecológica.
ARCA, que denunció esta situación ante todas las administraciones implicadas, alerta de que episodios similares se pueden estar registrando en otros enclaves naturales, como el Parque Natural de Oyambre, y anuncia que mantendrá una vigilancia activa para evitar que este tipo de agresiones se repitan en los espacios naturales protegidos de Cantabria.

















