Greenpeace ha recopilado en un mapa 194 puntos donde el estado de la costa es crítico debido al urbanismo, las infraestructuras y los efectos del cambio climático, figurando dentro de este “Top 10” El Puntal de Laredo. Esto no es nuevo para nadie que haya vigilado con detenimiento la evolución a mínimos de este entrañable lugar de la villa pejina durante los últimos treinta años fundamentalmente, aunque tampoco se deba ignorar el efecto negativo de las masivas construcciones realizadas en El Ensanche laredano a partir de la década de los sesenta del pasado siglo y de manera especial las más próximas al último tramo de la playa Salvé. Sin embargo la acción profundamente perjudicial para el mantenimiento de este espacio tiene efectos más recientes,ya en el presente siglo XXI, con la construcción de un nuevo puerto, amparado medioambientalmente en un pobre informe de impacto ambiental, así como los devastadores efectos del referido cambio climático y la masificación del lugar durante la época estival con la invasión de coches y caravanas. El Puntal, durante estos días veraniegos, está prácticamente colapsado.
El presente siglo XXI ha sido definitorio a tenor de la progresiva erosión de la franja costera del Puntal que en tiempos de borrascas y temporales conforme a las nuevas estridencias y comportamientos del clima, arrasó prácticamente los límites anteriores con una palpable pérdida de extensión geográfica que tuvo su símbolo más espectacular en la desaparición de uno de los merenderos allí ubicados, concretamente el más próximo al mar. Y nadie ha dicho que este fenómeno natural del cambio climático se haya parado, ni mucho menos, ni tampoco otras causas del progresivo deteriores de este espacio. Habrá, por tanto que arbitrar soluciones para la conservación de tan importante franja costera.
Llegados a este punto convendría recordar, tal como lo hace Greenpeace los ataques que se están produciendo a la Ley de Costas por parte de todas las comunidades autónomas, a excepción de Asturias, y por partidos políticos que “no son, o no quieren ser, conscientes de que el cambio climático ya ha llegado y es letal”. Y añaden, en referencia a la pérdida de patrimonio, que se está ignorando la realidad física: “ni el mar, ni el cambio climático van a respetar las excepciones administrativas», critica la ONG. En este punto, subraya que el último invierno «ha sido un examen final que el modelo de costa actual ha suspendido», ya que, según añade la organización, «la sucesión sin precedentes de ocho borrascas con nombre propio ha provocado un descalabro masivo desde el Atlántico hasta el Mediterráneo». Y el informe revela que «los muros y paseos marítimos, lejos de proteger, han actuado como amplificadores del desastre: al chocar las olas contra el hormigón, la energía rebota con más fuerza y erosiona la arena con mayor agresividad». Por ello esta organización, en solución aplicable a “El Puntal” de Laredo plantea la renaturalización retirando tramos de carreteras costeras para devolver metros vitales a la arena y permitir la autoregeneración del ecosistema tal como se viene haciendo en municipios costeros catalanes como Calafell y Vila-seca pioneros en este tipo de actuaciones regenerativas. También se aplicó este sistema en localidades valencianas como Gandía(playa de l’Aui) donde la renaturalización de 24 hectáreas salvadas del ladrillo «demuestra que dar espacio a la naturaleza es la estrategia más duradera y económica», sin gastar dinerales en proyectos que no resultan eficaces en modo alguno. El informe pone cifras y ejemplos de la vulnerabilidad de la costa «ante el colapso climático y el abuso del ladrillo», mostrando que «se encuentra en un punto crítico» y por ello sacan a la palestra la tarea de renaturalización, es decir, volver a su estado natural que nada tiene que ver con la construcción de dunas gigantescas tal como se hizo en Laredo, trayendo arena de otros arenales próximos, lo que constituyó un craso error al “artificializar” la playa tal como se ha hecho igualmente en otros puntos de La Salvé.
Esta experiencia renatulizadora ya se intentó efectivamente en Laredo, durante el pasado mandato municipal, (PRC-PSOE-Sí se Puede Laredo) con el levantamiento de parte de la explanada de “El Puntal”-ampliable en el futuro a la carretera de acceso-, en una medida que debió de ser consensuada previamente con todos los grupos municipales, apoyado por un Comité de expertos y con un mayor involucramiento por parte del MITECO, además de la necesaria protección y regulación de todo el entorno natural con previsión de lugares de estacionamiento de vehículos y renaturalización del entorno tal como prevé la propia Ley de Costas con la correspondiente ordenación de todo el espacio natural.
La labor debiera tener su punto de inició a muy corto plazo, para garantizar el futuro de El Puntal, en una acción necesaria en la que debieran trabajar ya el Ayuntamiento y otras Administraciones competentes para preservar de futuras eventualidad climáticas una parte del territorio local que constituye un gran atractivo medioambiental con alcance turístico de primer orden.


















