De desafortunadas podemos calificar, y lo hacemos, las declaraciones del Consejero de Fomento, Roberto Media (PP), cuando dice,ufano y diría que hasta de forma un tanto prepotente,por no decir chulesca, que el paseo marítimo de Laredo arrancará antes de que acabe la actual legislatura y ello, a su juicio, para «gran disgusto de algunos concejales de la Corporación municipal”. Hay que ser un poquito comedido y no descarado para decir estas cosas, faltando al respeto a los criterios políticos de quienes se pronunciaron en contra de la admisión, en su totalidad, del condicionado de Costas que, merced al voto favorable de los regionalistas, fue finalmente aprobado. Media no creemos que sea un “bocachanclas” para decir estas cosas, pero se ha aproximado a ese término tan utilizado para calificar a quienes tiene la boca muy grande y algo ligerita, permitiéndose la licencia de insinuar claramente que la negativa al manido condicionado fue por capricho o por “joder”(permitannos el verbo) intencionadamente. No, y mil veces no. Eso no es cierto, señor consejero. Quienes se opusieron a la admisión del condicionado explicaron por activa, por pasiva y por perifrástica los motivos por lo que votaban en contra del polémico condicionado, no al paseo que, dicho todo de paso, estaba sin consignación presupuestaria por parte del Gobierno de Cantabria del que,usted, forma parte y reparte el dinero de todos los contribuyentes por la región como si fuera el generoso benefactor del Partido Popular.
El desahogo emocional de Media llegó hasta tal punto que se permitió el lujo de afirmar, sin ponerse rojo(o azul añil como la mierda de color que han puesto en nuestros parques de Los Tres Laredos) que el paseo se va a construir «a pesar de los socialistas», cuyos concejales estuvieron entre quienes votaron en contra del condicionado de la Demarcación de Costas necesario para posibilitar este proyecto, igual que hicieron los de Hacemos Laredo y Unidos por Laredo. Sí, Roberto, porque consideraron abusivas las condiciones impuestas por Costas –con la valentía laredana del PSOE local que se mostró disconforme con un dictamen de un departamento que depende de la Administración socialista, ahí sus cojones que no todo es partidismo- y se pronunciaron en contra del condicionado. Por cierto, las condiciones fueron muy distintas las que se pusieron a “su paseo o el del señor alcalde”, mucho más exigentes, que cuando se planteaba situar las rocas del puerto en la desembocadura del Mantilla. No tenía color un condicionado con el otro. Ustedes sabrán por qué. Muchas más obligaciones ahora y con un horizonte de pagos por riesgos naturales cargados en la espalda del Ayuntamiento de Laredo que no creo que, si estas incidencias se produjeran, venga usted a echarnos una mano y pagar los estropicios de una galerna, lluvias torrenciales o algo que se le asemeje, cuando, incluso, usted puede dejar de ser consejero en mayo del próximo año. O gobiernan con VOX que les tiene muy amarraditos.
Ninguno de los concejales del Ayuntamiento de Laredo, se posicionó en contra del paseo marítimo. Es más, uno, Unidos x Laredo, lo llevaba en su programa electoral, no los “azules”(color que invade Laredo) a los que usted representa. El señor Media, que no es de Laredo-el alcalde sí lo es, aunque resida fuera de la villa- no va a enseñar a los laredanos a querer a su pueblo, porque eso lo llevamos todos/as, pensemos como pensemos ideológicamente, en nuestras venas desde que salimos de la pila del bautismo. El ser de Laredo es una forma de vida. Se lleva en el alma.
Desde aquí, le aconsejaríamos, señor Consejero, menos prepotencia a usted y al alcalde de su partido. Negocien el proyecto de paseo marítimo y no nos metan hasta los ojos, con calzador, su carril bici-pasa por delante de las casas amarillas en el proyecto de paseo marítimo– que tantos problemas está causando en otros puntos del municipio, cuando ya no sabemos, sobre todo los entrados en años, si mirar hacia la izquierda, la derecha, el norte o el sur, por si viene en el mejor de los casos una bicicleta y en el peor acabamos en la carretera y nos atropella un coche. Negocien el proyecto con toda la oposición local, que es mayoría, en esa “supervisión” del mismo que anuncian, porque ustedes igual lo empiezan(el paseo), pero no lo terminan.
Los delirios de Roberto Media, ejemplo claro, de cómo gobierna el Partido Popular cuando está en el poder que es su meta natural, llegaron hasta el extremo de afirmar: «Vamos a ver obras en el paseo de Laredo antes de que termine la legislatura porque era el compromiso de la presidenta Buruaga y era mi compromiso. Eso sí, seguramente habrá mucha gente o algunos concejales de este Ayuntamiento que ese día tendrán un gran disgusto, pero bueno, les vamos a acostumbrar a seguir teniendo muchos disgustos a lo largo de esta y las siguientes legislaturas», ha aseverado. Esto en nuestro pueblo es altanería y prepotencia. Queda en las hemerotecas esa arrogancia y soberbia de Roberto Media(PP), al que reiteramos el amor de los pejinos a su pueblo, pero sin que nos hagan comulgar con ruedas de molino. No se va a tragar con todo, en perjuicio de Laredo y en una zona tan sensible como es la primera línea de la playa(abajo se vino el “pelotazo” de los hoteles y aparthoteles con la gigantesca y sobredimensionada propuesta de recalificación de unos poquitos solares) , por los cálculos electorales de quienes consideran que el poder es legítimamente suyo, vamos, por naturaleza, para campar luego a sus anchas. Modérese, caballero. Y que haga lo mismo su alcalde. Que la política es diálogo y consenso. Lo otro, es dictadura, consejero Media. Por cierto, para “media” aquella que tuvo el C.D. Laredo en la década de los sesenta del pasado siglo con Félix y Laureano, siempre recordados en la memoria futbolística de todos los laredanos y que a punto estuvo de llevar al viejo Charles a la división de plata del fútbol español. Porque los pejinos somos agradecidos con los que vienen a nuestro pueblo, forman parte de nuestro propio genio, y nos ayudan a ser más grandes, pero no queremos que personajes como usted, señor Media, nos venga a tomar el pelo y hacernos comulgar con ruedas de molino. El paseo marítimo, que hicieron alcaldes laredanos como José Revilla Camino, Antonio Fernández Enríquez o Juan Ramón López Revuelta es nuestro y lo queremos todos.


















