En el debate del Pleno de la Ley de Presupuestos y de Medidas Fiscales y Administrativas de Cantabria para 2024, el Grupo Parlamentario de VOX ha definido esta ley como el resultado lógico del pacto entre PRC y PP. Así, los presupuestos se convierten en los presupuestos de la continuidad, incrementando el gasto corriente improductivo, mientras se intenta vender una «importante» rebaja fiscal que se limita a ser un simple maquillaje, sin deflactar el IRPF y sin tener a la familia como eje central de las reformas.
No se lleva a cabo la tan deseada ordenación del sector público, no se busca su eficiencia y eficacia mediante una política industrial tractora de la economía cántabra, ni se atienden las demandas y necesidades del sector primario.
Es decepcionante ver que el PP sigue defraudando las expectativas de los cántabros. Un PP que no ha venido a cambiar las cosas, sino a heredar y aumentar el gasto político. Un gasto corriente que se incrementa un 8,9% frente al modesto crecimiento del 1,1% de los presupuestos y que disminuye en 53 millones de euros la inversión que dinamiza la economía.
Además, persisten las deficiencias crónicas en Sanidad, no hay un plan estratégico industrial, se abandona a la educación concertada y se adopta la mayoría de la terminología y buena parte de los postulados de la izquierda y de la Agenda 2030. El rodillo PRC-PP tan solo ha aprobado cuatro enmiendas de VOX de las 139 presentadas.
En definitiva, estos presupuestos representan una oportunidad perdida. El continuismo del pacto PP-PRC implica que no haya reducción del gasto político, ni de la estructura administrativa, se reduce la inversión, no se implementa una rebaja fiscal real y, desafortunadamente, se intenta aparentar cambios para que nada cambie, teniendo en cuenta que los únicos proyectos calificados como estratégicos son los prometidos y no ejecutados por los regionalistas y socialistas que, supuestamente, se iban a financiar con Fondos Europeos.


















