La situación en la que se encuentra la carretera Las Cárcobas –Valverde, en el término municipal de Laredo, ha sido denunciada por un grupo de vecinos que lamentan el estado de abandono en el que se encuentra está vía de comunicación. Este núcleo rural no ha visto atendidas sus reivindicaciones que valoran como muy necesarias y urgentes ante el peligro que entraña la circulación de vehículos por esta zona y que ha comportado que algunos conductores hayan tenido que ser auxiliados. Entienden que las tan cacareadas actuaciones del Ayuntamiento, aireadas a los cuatro vientos por el concejal de Obras Pedro Diego, únicamente han estado orientadas a la pavimentación de dos accesos a sendas fincas particulares “con un importante gasto de más de 53.000 euros, dejando de lado una carretera que en ocasiones es transitada por centenares de vehículos” han declarado.
El último arreglo que se hizo en la carretera Las Cárcobas-Valverde fue hace ocho años aproximadamente “y desde entonces no se ha hecho absolutamente nada, sin ningún tipo de conservación, hasta presentar ahora un evidente estado de deterioro, muy peligroso para la circulación de vehículos” han señalado. Estos vecinos han insistido en la importancia del mantenimiento de esta carretera, ahogada ahora por una intensa vegetación, con la aparición de fresnos, sauces y avellanos, y un irregular pavimento, donde han aparecido baches de hasta dos metros. Uno de los aspectos, que han subrayado, es el continuo paso de peregrinos del camino de Santiago, además de la densa circulación de vehículos especialmente en los fines de semana o ante determinados eventos citando el que se va a desarrollar próximamente de coches dirigibles.
Desde el respeto a las actuaciones que lleve a cabo el Ayuntamiento les parece “una injusticia” que mientras se atienden las necesidades de acceso a un txoko y a una vivienda particular en unas calzadas sin continuidad al terminar frente a las propiedades particulares “nos tengan a la mayoría de vecinos totalmente desamparados y abandonados pese a los muchos intentos que se han hecho para que fuera atendidas nuestras reivindicaciones”. A este respecto explican que ambas zonas, en La Ventilla y en Las Cárcobas, apenas tienen vecinos, salvo los propietarios en uno de los casos “y los coches que llegan allí tienen que salir marcha atrás, apareciendo ahora un rótulo de carretera cortada, porque, claro, no tienen salida dado que su único destino es o el txoko o la vivienda” han indicado.
A juicio de estos vecinos no es de recibo que el concejal de obras, Pedro Diego, alardee “y saque pecho” de la pavimentación en barrios rurales “cuando la principal vía de comunicación en este entorno presenta unas condiciones lastimosas sin que nos hagan caso pese a nuestras constantes peticiones”. Y añaden que “esto no es justo, porque nosotros, quienes vivimos en esta zona, pagamos nuestros impuestos y tenemos nuestros derechos, sin embargo se opta por favorecer a unos en detrimento de otros y eso no es normal” han manifestado por último.


















