Este miércoles, 24 de enero, la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria juzgará a una persona acusada de agredir sexualmente a una joven de dieciséis años.
Según el escrito de la fiscalía, el acusado se encontró con la menor y, “agarrándola con fuerza de un brazo, la introdujo en un portal”.
Allí, “la colocó contra la pared e intentó besarla, mordiéndole en el labio, a la par que le tocaba los pechos y los órganos genitales por encima de la ropa”, relata el ministerio público.
A continuación, “la sujetó por el pelo y trató sin éxito que le hiciera una felación”. Ante la resistencia que presentaba la menor, el acusado desistió, pero “le cogió la mano y se la llevó al pene, exigiéndole que le masturbase, teniendo que hacerlo, finalizando él hasta que eyaculó”.
Como consecuencia de los hechos, la menor sufre un trastorno de estrés postraumático.
La fiscalía califica los hechos como un delito de agresión sexual, merecedor de tres años de prisión y prohibición de acercarse y comunicar con la joven durante cuatro años.
En concepto de responsabilidad civil, solicita que se le imponga el pago de una indemnización de 3.000 euros por la acción física realizada sobre la menor y el daño moral que le ha causado.
La acusación particular, que ejercen los padres de la chica, solicita la misma pena de prisión que la fiscalía y pide que el alejamiento y la prohibición de comunicar con la menor tenga una duración de ocho años. También reclama una medida de libertad vigilada, tras la pena de prisión, de cinco años.
Como indemnización, también pide 3.000 euros por las lesiones y el daño mora sufrido por la joven.


















