Izquierda Unida de Camargo ha cuestionado el compromiso del alcalde del municipio, Diego Movellán (PP) con la interculturalidad, tras recordar que una de sus primeras decisiones fue rechazar que el municipio contara con un centro de acogida a personas refugiadas que además tenía comprometida financiación con fondos europeos.
Se han referido al discurso de Movellán en el festival intercultural celebrado este fin de semana, con el que, aseguran, ha querido “disfrazar” la ausencia de políticas reales de integración cuando en realidad fue, han ironizado, un “auténtico pionero” de los de “los españoles primero”.
Así, han recordado su negativa a que Camargo contara con un Centro de Refugiados en el antiguo psiquiátrico de Parayas, con una inversión ya comprometida de 30 millones de euros. “Hablamos de refugiados, de personas perseguidas por distintos motivos y protegidas por un estatus internacional vinculante para el Estado español”, aseveraban.
Frente a eso, han recordado que en su discurso en el acto defendió que España es “la tierra de todos los que vienen a cultivarla y a defender los valores de la libertad y la democracia”, en una intervención en la que planteó cuestiones como “el recuerdo de una lucha cuyas heridas han quedado cerradas” y una historia que “se nos ha vuelto paz” mientras hablaba de la “la manipulación que nos enfrenta entre nosotros”. Al respecto, desde Izquierda Unida le han replicado haciendo hincapié en que la Fiscalía de Memoria Democrática ha tenido que urgirle a cumplir la Ley y retirar símbolos contra la memoria democrática que ensalzaban la dictadura franquista.
Servicios públicos frente al falso patriotismo
El evento se inscribía en la conmemoración del 2 de Mayo que el Ayuntamiento viene celebrando cada año. Desde Izquierda Unida le han explicado al alcalde que lo que se evoca es que los levantamientos fueron parte de un proceso que culminó en las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812, contra la que, remarcaban, “luchó férreamente el absolutismo”. Y añadían que ese absolutismo “vuelve con fuerza con formas renovadas” y “la misma intransigencia de antes”, en este caso con banderas como el mismo rechazo a los migrantes que ha demostrado Movellán.
“A los absolutistas del siglo XIX se les conocía como los `serviles`” por su actitud ante las potencias extranjeras, ha asegurado Izquierda Unida, a quien esa forma de comportarse les “recuerda mucho” a “los patriotas de hoy en día, los sumisos al emperador Donald Trump”, entre los que ha encuadrado al alcalde de Camargo y su partido.
“El patriotismo de verdad no se construye enfrentándonos con falsos juegos de suma cero (o servicios y prestaciones para nacionales o para extranjeros), sino apuntalando los servicios públicos para todos y todas, sin distinción”, defendía IU, que planteaba que “una buena forma de sostenerlos es regularizando a miles de trabajadores extranjeros, ingresando así cuantías considerables en las arcas de la Hacienda Pública y la Seguridad Social y haciendo realidad de verdad proyectos de vida de personas que están entre nosotros”.
En lugar de eso, recrimina a Movellán su apuesta por la turistificación y los proyectos “espectaculares”, además de un aumento “extraordinario” de impuestos y tasas, en un municipio carente de “verdaderas políticas integradoras para todo el vecindario”, entre las que ha enumerado las de vivienda, servicios sociales, cultura o transportes.
Así, consideran “imprescindible” la creación de una Oficina de vivienda para el análisis real de necesidades y gestión de un verdadero Patrimonio público de vivienda, así como la creación de residencias de personas dependientes en espacios integrados en núcleos urbanizados y no en los “confines” del municipio, como Parayas, que es el uso que el PP planteó para estas instalaciones tras rechazar la llegada de personas refugiadas.


















